LAS CIUDADES HACIA SU SOSTENIBILIDAD

Ser ciudades sostenibles es una meta que varias ciudades del mundo se han trazado. Planes y estrategias se van introduciendo en política pública para este fin y a la vez, se visibiliza un rol más activo de los ciudadanos, que poco a poco van tomando conciencia de su impacto en el medio ambiente.

Estos elementos, sumados a la tecnología e innovación, son claves para ofrecer opciones sostenibles a los problemas que tienen las ciudades.

El sector privado y la sociedad civil han sido los más activos a la hora de crear productos y servicios que constituyen una alternativa para transformar procesos cotidianos, hacerlos más eficientes y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Estas propuestas están en plataformas, aplicaciones móviles o productos eco-amigables.

El sitio web IOBY, “In our backyard”, es un ejemplo. Es una plataforma de crowdfunding que conecta proyectos en los vecindarios de varias ciudades de Estados Unidos con potenciales aportantes. Los proyectos calificados deben ser lo suficientemente atractivos y deben contar con componentes que demuestren la transformación positiva y sostenible de su comunidad. Los proyectos al ser diseñados por los ciudadanos, con la ayuda del equipo de IOBY, responden directamente a las necesidades de su área y reducen la dependencia de la administración pública. Adicionalmente, los aportantes tienen la posibilidad de deducir impuestos con sus aportes.

Este tipo de iniciativas es clave para la sostenibilidad de los proyectos tomando en cuenta que los recursos públicos son escasos y que los proyectos para generar alto impacto deben ser pensados en el largo plazo.

Por otro lado, desde la administración pública el debate recae en la importancia de mejorar la infraestructura de las ciudades para ofrecer mejores servicios a los usuarios y reducir el impacto ambiental.

En este sentido, Singapur es un caso exitoso. Su estrategia se denomina Smart Nation (Nación inteligente) y se enfoca en el desarrollo de infraestructura tecnológica, big data y open data. Diversas aplicaciones han sido creadas para recolectar información de los usuarios, procesar estos datos y mejorar áreas como transporte público, atención médica, servicios públicos, etc. Es decir, los mismos usuarios generan la información en tiempo real que el gobierno necesita para tomar decisiones inteligentes. Además, Singapur es un laboratorio en el que empresas pequeñas y grandes pueden probar sus productos innovadores. Por ejemplo, en las calles de Singapur se prueba un prototipo de autos autónomos y el servicio de buses bajo demanda. Todo bajo estándares de sostenibilidad.

Estos cortos ejemplos demuestran la importancia de la integración de los actores del sector público, privado y los ciudadanos para construir ciudades sostenibles. Es necesario priorizar un ecosistema de innovación atractivo para las inversiones en productos y servicios que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos.