HAY LIBROS QUE NO SE LEEN, SE VIVEN
Hay libros que no se leen, se viven. Se sienten como un golpe en el pecho, como una conversación que no sabías que necesitabas. Así fue para mí la primera vez que leí Por quien doblan las campanas de Ernest Hemingway: no podía para de leer, y sentí que algo dentro de mí se había movido. Eso es todo, el libro ha cumplido su misión.
Leer más: HAY LIBROS QUE NO SE LEEN, SE VIVEN
