LOS CONTROVERSIALES DERECHOS HUMANOS
Alguna vez, hemos escuchado o leído en medios de comunicación o en las redes sociales: “para qué esos derechos humanos”; seguidas con frases como: “al ladrón o al asesino le dan derechos humanos”. Siendo sinceros, el cuestionamiento que surge es entendible, ya que, pese a existir políticas públicas que fomentan la importancia de la educación en derechos humanos, la descontextualización del uso de este término por distintos emisores, hace que pensemos que los derechos humanos, están diseñados en favor de la delincuencia y por tanto amenazando la justicia.
Sin embargo, los derechos humanos pertenecen a todas las personas, “sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”[1]
Pero, ¿Qué son los derechos humanos? Y ¿Por qué sí deberían importarnos?
De acuerdo a Ignacio Ellacuría, teólogo y filósofo español, “Los derechos humanos son aquellas libertades, facultades o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna". Los derechos humanos les pertenecen a las personas, por su misma condición humana, entonces; ¿Quién o quiénes tienen la obligación de garantizar su cumplimiento?, la respuesta es: El Estado, que, a través de sus Instituciones, tiene la obligación de cumplir y hacer cumplir las condiciones necesarias para que, nuestros derechos a: la vida, la integridad, la salud, la educación, al acceso a los servicios básicos como agua y electricidad, sean verdaderas certezas en la vida de los individuos.
Los derechos humanos, están indiscutiblemente conectados con las obligaciones Estatales. Estas obligaciones Estatales, hacen referencia a los compromisos y responsabilidades que los Estados tienen hacia las personas y hacia la comunidad internacional. Las obligaciones, vienen de diversas fuentes legales, como las Constituciones nacionales y tratados internacionales. Una de esas obligaciones es: La de garantía de derechos en donde el Estado se compromete a la prevención, investigación, sanción y reparación.
Por tanto, la obligación que tiene el Estado, de brindar seguridad, deviene del derecho a la vida y a la integridad de las personas. El reconocimiento del derecho humano, es lo que crea la limitación a las vulneraciones que se pueden ejercer sobre las personas. Si no fuese una obligación Estatal el proteger el derecho a la vida o Integridad, pensemos, ¿A dónde o con quién acudiría para que me proteja o para que sancione a quien ha atentado contra mi integridad o mi vida? Ahí está mi derecho, el derecho humano, que es reconocido y que por tanto recae en el Estado su promoción y respeto.
Los derechos humanos son importantes porque a través de ellos se reconocen las garantías mínimas que se nos deben prestar, para el acceso a una vida digna. Si no se reconociesen los derechos Humanos en un Estado, por ejemplo: la salud, la educación no podrían ser gratuitos, y, considerando que siete de cada diez ecuatorianos tiene un trabajo informal y precarizado, imaginen la situación catastrófica si para recibir atención médica primaria tuviesen que pagar todos los pobladores del Estado el costo de la consulta particular. Los derechos humanos nos pertenecen a todos y todas y su reconocimiento es lo que nos permite vivir dignamente.
No hay que dejar de mencionar que: Los derechos humanos han sido fruto de las luchas sociales por el reconocimiento de su humanidad y la búsqueda de condiciones de vida dignas. Si analizamos o investigamos, el día de la mujer, o el día del trabajador, representan momentos históricos, en los cuales, grupos de personas buscaban impulsar la consecución de tratos más justos, de derechos laborales, que hasta ese momento parecían temas insignificantes, como trabajar ocho horas diarias y contar con condiciones adecuadas para hacerlo.
No veamos los derechos humanos como palabras vacías descritas en varias listas. Los derechos humanos no son simples prescripciones documentadas para ser romantizadas por pequeños grupos, o peor aún, para ser atacadas y desconfigurados de su verdadero sentido. Los derechos humanos nos permiten ser reconocidos en la sociedad como seres valiosos y dignos que deben ser tratados con igualdad y sin discriminación, y que nos permiten defendernos ante las actuaciones del poder.
Los derechos humanos, no están diseñados para un grupo de personas en particular, sino que buscan establecer el tratamiento mínimo que se le debe dar a los seres humanos, en consideración de su dignidad humana, un valor universal trascendental que nace y muere con la persona. Así que, cuando escuchemos que los derechos solo se usan en favor de unos y no de otros, recordemos que, gracias al reconocimiento y avance de los derechos por las luchas sociales, es que hoy podemos vivir de manera distinta a nuestros antepasados y formulemos estrategias adecuadas para promover acciones en favor de su cumplimiento desde los espacios que ocupamos en la sociedad.
[1] Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, G.A. Res. 217A(III), art. 2.

