LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EN ECUADOR DE UN ESTADO FALLIDO
Uno es los grandes problemas que se presentan en Ecuador y América Latina es la mala gobernanza y acuerdos entre estructuras políticas, donde prevalece tener más poder que dar solución a los grandes inconvenientes que presentan cada país.
Primero se venden como partidos políticos con ideologías marcadas de acuerdo con el beneficio de la mayoría del electorado, utilizan propuestas completamente demagógicas abusando de la ignorancia de los votantes, realizan acuerdos bajo la mesa; como repartición de cargos políticos, de candidaturas al legislativo, entre otros. Pactan con los Gobiernos actuales no investigarlos y de esta manera obtener apoyo del estado. Pero ningún candidato habla realmente de las problemáticas de cada país, jamás muestran la realidad y mucho menos buscan un equipo especializado en diferentes áreas para el manejo de políticas públicas.
También encontramos varios perfiles de “salvadores”, quienes abarcan todos los problemas, pero no dan una solución efectiva a ninguna.
Las políticas públicas entre ellas: la seguridad pública, la política criminal y la prevención del delito han sido materias que por años han pasado en la sombra, de esta manera permitiendo el colapso de seguridad en cada región.
Tener una perspectiva de lo que representa seguridad no es sinónimo de aplicación de leyes penales donde castiguen severamente a los criminales. Pues la seguridad, abarca varios factores que no han sido tomado en cuenta y por ello Chile, Perú y Ecuador son los países con más altos índices en la materia de inseguridad, donde las mafias manejan a su conveniencia sus intereses económicos y operativos y la población vive sumergida en el miedo y en la incertidumbre. Es obligación del estado dar las garantías a cada uno de sus habitantes con políticas públicas que incluyan una seguridad digna, con planes de prevención del delito y un manejo del sistema penitenciario pertinente.
Un claro ejemplo de un mal manejo en políticas públicas tenemos a Ecuador pese a que atraviesa por diferentes problemáticas, analicemos una en concreto. Las tasas de homicidio, robo, hurto, secuestro, extorsión y violaciones han crecido en los últimos dos años; se han registrado 3,500 homicidios intencionales lo que lo ubica como el tercer país con la tasa más alta de Sudamérica.
Durante 10 años de mandato del ex presidente de la República del Ecuador Rafael Correa no se registraron índices altos o alarmantes en inseguridad, sin embargo, es donde empezó la mafia albanesa a operar en el país con la complicidad del Gobierno. En el 2017 con su sucesor Lenin Moreno empiezan a elevarse estos índices. El gran error del presidente Lenin Moreno fue la eliminación del Ministerio de Justicia, entidad que manejaba y controlaba los recursos económicos de los Centros de Rehabilitación Social del país, en una propuesta económica sobre optimizar y hacer recortes en el gasto público jamás midieron el impacto que esta decisión tenía, fue un gobierno inoperante que se dedicó a una persecución política los cuatro años de su gobierno, dejando a un lado todos los problemas públicos que presentaba el país.
En 2021 se posesiona Guillermo Lasso como el nuevo mandatario de los ecuatorianos, un empresario con una gran trayectoria profesional en el sistema bancario, sin embargo, no es lo mismo manejar un banco privado que manejar un estado.
También fue un Gobierno inoperante y nefasto, que nuevamente dejó de lado a las políticas públicas y en especial a la seguridad pública y al sistema penitenciario, pues su enfoque era en lo económico y también, al igual que el ex mandatario Lenin Moreno, continuó con el recorte de gasto público dejando con un presupuesto muy limitado al tema penitenciario y a la Institución de la Policía Nacional sin vehículos funcionales y equipo de protección y defensa actualizado, donde las bandas criminales tienen mejores armas que la autoridad.
En un desequilibrio entre el poder ejecutivo y legislativo, tras acuerdos de bancadas y continuando con el Lawfare jamás tomaron decisiones sobre como combatir la delincuencia y narcotráfico, con un sistema del Código Penal Integral (COIP) con huecos en las leyes; el legislativo jamás planteó reformas y el presidente nunca destinó recursos, mucho menos armar una estrategia de política pública. Todas las instituciones del estado empezaron a contaminarse de corrupción, empezaron a robar desde los conserjes hasta los gerentes de las empresas públicas, los Generales de la Policía y el Ejército se asociaron con mafias de narcotraficantes y toda la población viviendo en el miedo de una guerra política y criminal.
En política criminal hablamos de cuatro factores que son de interés en las mafias para establecer su organización criminal en un país, corrupción en todas las instituciones del estado, desestabilización política (que ningún gobierno continúe con una reelección o la terminación de su mandato), aliados en las instituciones gubernamentales, policías y militares, y la situación geográfica del país; cabe recalcar, que Ecuador se ha convertido en el imán para los narcotraficantes.
Y la Asamblea Nacional ha sido el factor más importante para dicha inestabilidad política, que por cierto, muchas bancadas trabajan directamente con el crimen organizado para generar inestabilidad en el país y es por ello que enjuiciaron políticamente al mandatario Guillermo Lasso, que a su vez, decretó la muerte cruzada.
La solución a un estado fallido, plagado de organizaciones delictivas, con una inestabilidad política y económica necesita de estrategias urgentes, toma de decisiones radicales y de una constituyente que permita implementar leyes más drásticas como la extradición de narcotraficantes a Estados Unidos, (que, por cierto, fue una pregunta en la consulta de popular del 2023 y por la poca aceptación del mandatario triunfó el NO). El desembolso de recursos económicos que permitan limpiar las instituciones públicas a través de convenios internacionales donde se sometan a pruebas y exámenes de honestidad y confiabilidad de cada integrante de la Policía Nacional y el Ejército, la creación de nuevos Centros de Rehabilitación Social aislados completamente de la población con expertos en la materia de sistema penitenciario donde sea un objetivo la reinserción social, la alianza y participación con diferentes sectores sociales que puedan llevar a un camino de estabilidad con el legislativo. Son decisiones drásticas pero necesarias que puedan llevar a Ecuador a enfrentar dichos problemas de raíz.
Cuando hablamos de políticas públicas es importante entender los conceptos entre “política” y “políticas”, es común relacionar ambas palabras con un mismo significado, no obstante, sus significados son completamente distintos. Cuando hablamos de política nos referimos a una ideología, partidos o movimientos políticos, candidaturas, votaciones, creación de líderes políticos, transparencia y democracia entre otros. A diferencia de políticas, pues las políticas son las responsabilidades de un estado, o un resultado de esta en diferentes áreas, cuando nos referimos a políticas sociales, políticas culturas, políticas económicas, entre otras.
Las políticas públicas son las decisiones y resultados en diferentes ámbitos con una estructura razonable, sostenible y coherente, con la participación de diferentes organismos sociales en la toma de decisiones, así como, también el manejo responsable de los presupuestos económicos de un estado.
En la toma de decisiones de los gobernantes la mayoría no han realizado un frente estratégico incorporando políticas públicas, que el mismo los ha llevado al fracaso, por ello, un pilar fundamental del manejo político gubernamental son las políticas públicas para un éxito en la busca de soluciones frente a problemáticas históricas que no han podido ser resueltas de raíz y que han presentado varios conflictos en las diferentes áreas, sociales, económicos y de seguridad en distintos estados.
Para el análisis y aplicación de las políticas publicas es necesario identificar el problema, incluir la participación de los sectores sociales implicados, así como expertos en el tema a abordar el desarrollo de la estrategia técnica a realizar con una solución que brinde resultados a los objetivos planteados; el manejo económico que conlleva a enfrentar el mismo y sobre todo saber que una decisión siempre tendrá un costo político alto.
La información es el primer paso para poder identificar los problemas de manera objetiva y concreta que nos permita trabajar desde esa base para la aplicación de estrategias que nos faciliten encontrar un resultado útil.
En la construcción de varias estrategias para terminar con el problema público es necesario crear varias alternativas que se puedan estudiar detalladamente el impacto y beneficio que tendría cada una de ellas, para a su vez, elegir la mejor opción que nos permita la solución mas viable y factible ante el problema presentado.
Para determinar la mejor decisión y estrategia a aplicar es necesario determinar el costo – beneficio, de esta manera poder asegurar el menor impacto posible y la mayor ventaja para la solución de este.
Es indispensable mantener el enfoque del problema sin desviar la atención con otros procesos gubernamentales; la construcción de criterios nos permite no violar la ley, y, que la estrategia a aplicar funcione bajo los lineamentos de la Constitución.
En la aceptabilidad de la estrategia es importante la decisión política de los sectores involucrados que cada uno de ellos esté dispuesto a trabajar bajo un mismo lineamiento para que los resultados sean productivos.
Cuando se deba transmitir la historia del problema nos presenta uno de los contenidos mas delicados a manejar, ya que se debe ajustar a la política propuesta y cumplir con los objetivos planteados y que sean de interés social y económica de la población. Es importante que los sectores políticos involucrados estén preparados para todas las dudas de la prensa y de la sociedad, y a su vez, poder justificar técnicamente porque es la mejor propuesta para atacar al problema.
La propuesta la dividimos por fases o etapas con tiempos estimados, niveles de alcance en los mejores y peores escenarios que se puedan presentar y la optimización de recursos públicos.
De esta manera, se debe partir con una lista de prioridades gubernamentales, identificando cuáles son los problemas que actualmente afectan más a la población y tener una dirección especifica tomando en cuenta con los recursos que cuenta el Gobierno, en un análisis de prioridades nos permite poner en orden los problemas públicos que deben ser resueltos de manera inmediata.
En un proceso gubernamental es fundamental una comunicación y participación con actores políticos de diferentes sectores que nos permiten entender sus problemas y necesidades de una manera técnica y social para saber el impacto que representa cada problema público dentro de un Gobierno.
Una vez planteada la estrategia iniciamos con la implementación del mismo que en la práctica nos permite ver el camino que elegimos y una vez plasmado, nos ayudará a evaluar cada etapa del proceso si es pertinente o no un cambio y sobre todo manejar estadísticas reales sobre su impacto y beneficio. Es aquí donde entra una democracia participativa de la sociedad, un intercambio de criterios y de ajustes donde todos son autores de la solución al problema.
Escrito por: Priscilla Naranjo Semanate
Licenciada en Criminología y Criminalística
Magister en Política Criminal
Estudiante PhD en Seguridad Pública

